Digitopuntura

Ciencia milenaria oriental para hacernos más conscientes de nuestro cuerpo y nuestra mente, disolviendo su separación y sintonizando con nuestro Ser…

El hombre, como todo lo demás en el Universo, es una concentración de energía, vibrando a cierta frecuencia. Una piedra también es una concentración de energía, pero su rata vibratoria es mucho más lenta que la del ser humano.

Esa Energía, recibe el nombre de Chi en China, Prana en India y Ki en Japón y nosotros podemos traducirla como “soplo vital”, porque es la base de todas las cosas.

Podemos considerar a este Chi como Energía en movimiento de la cual surgen el yin y el yang, de donde se desprenden los cinco elementos conocidos: agua, madera, fuego, tierra y metal.

En la Naturaleza, todo es una concentración de estas dos energías...

....y el hombre no escapa a ello. El hombre se encuentra entre la tierra y el cielo: del ombligo hacia abajo está ligado a la Tierra y hacia arriba, al Cielo. Estas dos energías, en donde la Yin (noche, reposo, luna) es la negativa y la yang (día, actividad, sol) la positiva, son dos movimientos vibratorios opuestos y complementarios. Uno no puede existir sin el otro. Incluso dentro de cada uno existe el otro, o acaso ¿No tiene el hombre hormonas femeninas y la mujer hormonas masculinas? ¿Cuándo la noche se hace más oscura no es precisamente cuando empieza a clarear? Nada es absoluto. Y ambas energías circulan por el organismo, recorriéndolo durante las 24 horas del día, siguiendo caminos como si fueran ríos que lo inundan de vitalidad y cuando yin y yang se encuentran en equilibrio, el hombre goza de una salud estupenda.

Según la visión oriental, si por cualquier causa, ya sea ésta física, emocional o mental, este equilibrio se distorsiona, y se establece un predominio de cualquiera de las dos, aparece el desequilibrio, la enfermedad.

Esos ríos o caminos reciben el nombre de meridianos y tienen una íntima relación con un órgano en particular, por ejemplo: el meridiano del riñón tiene que ver específicamente con el riñón, pero a su vez tiene influencia sobre el sistema óseo en general.

Estos ríos de energía o meridianos, son la manera que tiene la Energía (Vida Inteligente) de conservarse en nuestro cuerpo. Solamente la encontramos formando meridianos en seres vivos.

Cuando alguien se golpean ¿qué es lo primero que hace? Si su respuesta es que pone las manos en la zona afectada y a veces suele frotarse o solamente deja la mano… o “sana, sana colita de rana…” ¿Por qué cree usted que hace eso? ¿Qué lo hace de forma totalmente inconsciente…? Permítame decirle que lo que está haciendo no es otra cosa muy diferente de digitopuntura (presión digital), también llamada digitopresión o acupresura. Usted está dispersando o aportando energía (de acuerdo a si la mueve o la deja quieta) por medio de sus manos y dedos en la zona dolorida, para aliviarla. Este accionar ha sido el primer intento del hombre por calmar el dolor y para ello se utilizaron solamente las manos y los dedos. Con el paso del tiempo, en China, en lugar de los dedos, comenzaron a utilizarse agujas, de allí la palabra acupuntura.

Acupuntura

La acupuntura se basa en la inserción de agujas metálicas en el cuerpo (plata, oro o acero) y en los puntos ubicados a lo largo de los meridianos o canales relacionados con los distintos órganos y sus funciones, que tan bien describe el sistema chino de medicina.

Digitopuntura

La digitopuntura es considerada la madre de la acupuntura y se diferencia de ésta, porque no utiliza agujas sino que sus herramientas son únicamente la punta de los dedos. Y con ellas, se hace presión sobre los puntos que se encuentran distribuidos por todo el cuerpo, a lo largo de los meridianos. Estos puntos se localizan en aquellas zonas donde la piel ofrece la menor resistencia a los impulsos eléctricos.

Veamos esto con un ejemplo: Una manguera (el meridiano), si se encuentra estirada, permitirá que el agua (energía) fluya desde el grifo (Vida Inteligente) hasta el césped (órgano) que estamos regando. Si por cualquier accidente la manguera se retorciera en alguna de sus partes, el agua ya no llegaría al césped.

Si esto sucede una vez y rápidamente lo corregimos, seguiremos regando con normalidad y el césped (órgano) crecerá sano y con fuerza, pero si no se corrige o se agrava la torsión en la manguera (meridiano) y si es mucha la presión (estrés), es muy probable que también se suelte del grifo (Vida Inteligente) y ya no podamos seguir utilizándola. Así es como aparece la enfermedad, el césped (órgano) no recibe su alimento: el agua (energía). Es entonces que la enfermedad aparece a causa de un bloqueo energético, es decir que primero se manifiesta en lo sutil y luego en lo concreto, los dos planos reconocidos no solamente por la Medicina China, sino incluso por la ciencia.

Igualmente se ha mencionado que estos bloqueos pueden deberse a problemas relacionados con lo físico, en donde entra la alimentación, falta de ejercicio o algún traumatismo; con lo mental, en cuanto a la calidad de los pensamientos (optimismo o pesimismo, prejuicios, pensamientos mal calificados) y con lo emocional, relacionado con nuestra capacidad para adaptarnos a los cambios, tan acelerados en estos tiempos, a la insatisfacción acumulada día a día, a la ira y al rencor contenidos, a la aflicción, al sobresalto o a la autoexigencia, razones todas que nos pueden provocar un elevado índice de estrés.

por Miriam Pescara